sábado, 31 de marzo de 2012

Al Despertar

Me he despertado, no estabas. Entonces he recordado cuando te has despedido tan tierna y dulcemente mientras yo me sentía tan agotada física y mentalmente, y a la vez triste por no tener fuerzas para abrir los ojos, levantarme y abrazarte…

Me he despertado, y he visto tu camiseta. Y me he acordado de que me la has dejado para que la tuviera durante tu ausencia. Y una sonrisa se ha dibujado en mi cara, y otra en mi corazón.

Al despertarme he mirado la hora, pensando que sería lo suficientemente temprano como para poder volver a quedar contigo y verte. No podía creer lo tarde que era. Y he visto tus mensajes y llamadas perdidas. Y me he sentido… fatal. Triste y enfadada conmigo misma. Preocupada por cómo estarías tú. Pensando en lo increíbles que han sido estos tres días. Preguntándome cuándo volveremos a tener varios días seguidos libres para poder volver a estar los dos juntos en una nube y olvidarnos del resto del mundo y despreocuparnos del tiempo.

Tres días… tan sólo tres días, pero intensos, y me siento como si ya llevásemos más tiempo juntos. Bastó con el primero para engancharme a ti. El segundo ya empezó a materializar mi adicción. Y el tercero… no hay palabras para el tercero.

En este momento no estás, y te echo tanto de menos… Cómo puedo echarte tanto de menos en tan poco tiempo?

Me encanta como eres, como sientes, tu piel, tus besos, tus abrazos, como hueles, tus palabras, tus consejos, tus mimos, tu cariño…

Al despertar he sentido una gran mezcla de emociones, pensamientos, sentimientos. Podría haber pensado que todo había sido un sueño… pero tu camiseta está ahí… y también un filtro para tabaco de liar.

jueves, 29 de marzo de 2012

Primavera...

Dormías, y yo te acariciaba el pelo, y mirándote, tú con tus ojitos cerrados, yo soñaba un futuro juntos.

La sangre corre por mis venas con tanta fuerza, llena de pasión… Mi corazón bombea tan rápido y con tanta fuerza cuando pienso en ti. Gracias por haberme salvado, por haber encendido la llama que hace tanto tiempo ya se había apagado dentro de mí. Apenas recordaba cómo se siente el volver a tener fuego en el corazón. Gracias por salvarme, porque contigo ha vuelto mi esperanza, vuelvo a creer, vuelvo a querer abrirme, perder mis miedos, confiar.

Cuando te abrazo siento ganas de protegerte, de cuidarte, de no soltarte nunca. Cuando me abrazas me siento segura, a salvo, relajada. Cuando me besas me siento viva, me siento yo misma con ganas de ser más, de dar más, y lo puedo sentir, sentir una energía creciente que busca fundirse con la tuya.

Quiero recordar este día, quiero que se grabe a fuego, cada segundo, cada caricia, cada abrazo, cada beso, cada mirada. Y ojalá fuese como un video para poder vivirlo una y otra vez.

Estoy tan contenta, me siento tan feliz de que hayas aparecido en mi vida! No quiero correr, no quiero montarme el cuento de la lechera… demasiadas veces se me ha caído el jarro y se ha roto en mil piezas. Pero una parte de mi sueña :-), quiere soñar y lo hace, y quiere creer y cree.

Claro que tengo miedo también, pero después de hoy, es como si esa parte de mi se hubiera debilitado. Después de tantas decepciones y heridas, no sé cómo ni por qué, pero algo dentro de mi me dice que contigo no tengo que tener miedo, y quiero creerlo. También sé que es demasiado pronto, pero no puedo evitar pensar ya en un futuro contigo.

Dormías, y yo te acariciaba el pelo, y mirándote, tú con tus ojitos cerrados, yo soñaba un futuro juntos.

sábado, 3 de marzo de 2012

VETE

No te quiero.
Ya no te quiero.
Me has demostrado demasiado de nada.
Vete.
Fuera.
Pero si te abrí las puertas y nunca entraste…
No quiero verte más, no quiero hablarte más, no quiero volver a saber nada más de ti.
Déjame tranquila.

Calla.
Tu silencio hará estallar mi cabeza.
Olvídame.
¿Por qué sigues ahí?
Te estoy diciendo que te vayas.
Aunque nunca viniste.
¿Por qué aún te recuerdo?
Te digo que me olvides.
Vete y no vuelvas.
Pero si no estás ahí…
¿Por qué no dejas de molestarme?
Odio tu indiferencia…
¿Cuál es tu problema?
El mío es que estoy peleándome con el fantasma que mi mente ha creado para sustituirte.
Porque no estás.
Porque nunca has estado.
Porque a ti no puedo decirte que me olvides, cuando nunca has pensado en mi.

LIBERTAD

He oído hablar tanto de ti,
he soñado tanto contigo,
te imagino y me siento volar, tan ligera,
aunque no sé si he llegado a conocerte alguna vez.

Te ansío tanto, dónde puedo encontrarte? Dime.

Comprendo cómo se sienten los pájaros en sus jaulas, puedo sentirlo.
Y los perros entre cuatro paredes.
Y los gatos mirando a través de una ventana altos árboles,
viendo palomas y gorriones yendo y viniendo...

Los sabios dicen que no estás fuera, sino dentro.
Pero no dejamos de culpar a causas ajenas a nosotros de no poder tenerte.

Sueño contigo cada noche, y me da paz.

Pienso luchar hasta encontrarte. No descansaré.

Te necesito tanto!!!