jueves, 29 de marzo de 2012

Primavera...

Dormías, y yo te acariciaba el pelo, y mirándote, tú con tus ojitos cerrados, yo soñaba un futuro juntos.

La sangre corre por mis venas con tanta fuerza, llena de pasión… Mi corazón bombea tan rápido y con tanta fuerza cuando pienso en ti. Gracias por haberme salvado, por haber encendido la llama que hace tanto tiempo ya se había apagado dentro de mí. Apenas recordaba cómo se siente el volver a tener fuego en el corazón. Gracias por salvarme, porque contigo ha vuelto mi esperanza, vuelvo a creer, vuelvo a querer abrirme, perder mis miedos, confiar.

Cuando te abrazo siento ganas de protegerte, de cuidarte, de no soltarte nunca. Cuando me abrazas me siento segura, a salvo, relajada. Cuando me besas me siento viva, me siento yo misma con ganas de ser más, de dar más, y lo puedo sentir, sentir una energía creciente que busca fundirse con la tuya.

Quiero recordar este día, quiero que se grabe a fuego, cada segundo, cada caricia, cada abrazo, cada beso, cada mirada. Y ojalá fuese como un video para poder vivirlo una y otra vez.

Estoy tan contenta, me siento tan feliz de que hayas aparecido en mi vida! No quiero correr, no quiero montarme el cuento de la lechera… demasiadas veces se me ha caído el jarro y se ha roto en mil piezas. Pero una parte de mi sueña :-), quiere soñar y lo hace, y quiere creer y cree.

Claro que tengo miedo también, pero después de hoy, es como si esa parte de mi se hubiera debilitado. Después de tantas decepciones y heridas, no sé cómo ni por qué, pero algo dentro de mi me dice que contigo no tengo que tener miedo, y quiero creerlo. También sé que es demasiado pronto, pero no puedo evitar pensar ya en un futuro contigo.

Dormías, y yo te acariciaba el pelo, y mirándote, tú con tus ojitos cerrados, yo soñaba un futuro juntos.

1 comentario:

  1. joder,qué bonito, me has hecho llorar... el final... es precioso!!!!!!!!!!!!! es precioso... preciosoooooooooooooooo

    ResponderEliminar